Del Paralelo y el puerto

Un breve inciso

En los últimos meses Barcelona está cambiando mucho. Igual a usted no le parecerá, si es de los que cree que el mayor cambio que ha vivido la ciudad hasta ahora fue el hito -o desastre, según el carácter ideológico-, que supusieron las olimpiadas en 1992, la marca indisoluble de un antes y un después en la ciudad. Pero así es: Barcelona está cambiando mucho. Quizás no a simple vista, es cierto. Pero sí en ciertos parámetros fundamentales, que acabarán -como acaba todo- permeando a lo físico.

Mientras usted lee y mientras yo escribo -en este plano temporal variable que nos relaciona a los dos-, en Barcelona hay alguien dividiendo el asfalto, los barrios y los despachos en “esto para ti” y “esto para mí”. Barcelona, mientras ustedes y yo hacemos nuestras cositas, está siendo repartida como un melón maduro. A eso se le llama “cambio de sistema político”. Y hacía muchísimo tiempo que no afectaba a la ciudad como lo hará.

Porque, por si usted ha estado desconectado del mundanal ruido que representa la política y la realidad local, en Barcelona hemos vivido unas elecciones. Y cuando unas elecciones implican un cambio de gobierno en el Ayuntamiento, la Generalitat y la Diputación -los tres nodos que determinan la vida política de los barceloneses, en mayor o menos medida-, lo acabamos notando todos.

Sigue leyendo

El futuro en nueve pasos

Hola. Soy Lucía y vengo desde el futuro. No llevo el detergente, me lo he dejado. Ustedes leen esto el 2 de enero, pero yo llego desde diciembre de 2012 para resumirles un poco cómo está la cosa. ¿Qué como he logrado viajar en el tiempo? No se preocupen, es algo relacionado con el Bosón de Higgs. Muy complicado. Otro día lo hablamos.

Lo importante no es eso. Lo importante es que he visto el futuro y vengo aquí a dar unas cuantas pistas de qué es lo que podemos esperar en Catalunya en este año que ustedes aún no han vivido.

1. La sanidad dejará de existir como tal. Lo siento, es así. Ustedes creen que ahora la cosa está un poco mal, pero andan equivocados. No es que desaparezca la consejería, sino que lo que desaparecerá del todo es el concepto de la sanidad. Pero quédense tranquilos: las enfermedades seguirán aquí. Que 2012 aprieta pero no ahoga.

2. En una tónica más frívola, estamos de enhorabuena. Dejaremos de lado el gintonic durante una buena temporada y entrará el vodka con fuerza como nueva bebida para las noches catalanas. Se acabaron las discusiones sobre pepinos y destilerías anglosajonas. Ahora hablaremos de patatas polacas, hierbas finlandesas y aromas rusos. Solo o con tónica. Pero toca cambiar.

3. Para los amantes del urbanismo, un apunte: tras tanto ir y venir, tras tanta polémica, la plaza Catalunya finalmente encontrará su razón de ser y será destinada a la construcción de un fuerte armado y una estatua ecuestre para nuestro Pep Guardiola. Se le realizarán ofrendas todos los días que haya partido y sonará, perpetuamente, como hilo musical la versión de “La Gent Normal” de Manel.

Sigue leyendo