Sonnet V

Jo Ann Callis - Morphe #1 (Bat Wings), 1975.
 

If I should learn, in some quite casual way, 
That you were gone, not to return again– 
Read from the back-page of a paper, say, 
Held by a neighbor in a subway train, 
How at the corner of this avenue 
And such a street (so are the papers filled) 
A hurrying man–who happened to be you– 
At noon to-day had happened to be killed, 
I should not cry aloud–I could not cry 
Aloud, or wring my hands in such a place– 
I should but watch the station lights rush by 
With a more careful interest on my face, 
Or raise my eyes and read with greater care 
Where to store furs and how to treat the hair. 

Edna St. Vincent Millay

 

 

During the tran…

During the transition from industrial capitalism to cognitive capitalism, human subjectivity is invested by the cognitive immaterialization of production, as the precarization and fractalization of labor are provoking a deep mutation of the psychosphere which resonates with the technological and cultural becoming. This mutation is not a linear process, as the different levels of human activity (cultural, psychological and neural) do not change in unison.

Bifo Berardi, The Mind´s We, The Psychopathologies of Cognitive Capitalism: Part One., vía http://archifossil.tumblr.com/

La red abierta o como son las cosas en realidad gracias a guifi

Image

Topicazo al canto: lo primero que me viene a la cabeza cuando empezamos a hablar de guifi es una escena de película de ciencia ficción. Cualquiera. Pero especialmente una en la que el gurú dice “¿y si la realidad no fuera como tú crees?” y el protagonista pardillo mirara, atónito, a su alrededor. En esta historia yo soy la pardilla y Efrain Foglia, de la red abierta guifi.net es el gurú, desvelándome que hay un mundo más allá de mi módem.

La historia se explica así: cuando se comenzaron a crear las conexiones entre ordenadores más o menos como las conocemos ahora, esto se hizo por cable, en lo que se llaman Local Area Networks (o LANs). Para que nos entendamos: las intranets que todos hemos usado trabajando en oficinas:ordenadores conectados entre sí, con posible acceso a internet, pero en redes privadas y seguras, que las protegían del acceso externo.

Estas LANs u ordenadores interconectados en red en un momento dado pudieron evolucionar y usar tecnología wireless: dejaron de lado el cable y gracias a un protocolo de red que se considera pionero y revolucionario por su utilidad, el 802, se interconectaron con wi-fi. ¿Y cómo lo hicieron?Aquí es cuando la historia gana interés: a través del espectro electromagnético, es decir, de las microondas.

Imaginen que nuestra atmósfera es un gran pastel y que el pastel está troceado: el espectro electromagnético tiene muchos canales (o frecuencias) por donde se pueden transmitir datos a través del aire. Ese espacio por dónde transmiten las radios y los canales de televisión está enteramente regulado y tiene una frecuencia propia por la que estos canales necesitan licencia para emitir. Lo mismo con las frecuencias inalámbricas de internet. Son como autopistas por dónde circulan los datos, y si te cuelas en la frecuencia de otro, eres pirata. Es ilegal, vaya. Sigue leyendo

Jazmín

Esto fue escrito en el hotel Rívoli y sale Eddy. 

tumblr_l24kkrHXQ01qzp5oqo1_500Y llegaron las chicas y atronaba el jazmín.

-el jazmín no atrona, Lijtmaer.
-este es mi texto y si yo digo que atronaba, es que atronaba.

Y así.

Era una tarde de febrero y las cuatro en un hotel. Y ella
le dijo, coqueta, “cásate conmigo”. Y él contestó, práctico y rápido:
“Ni loco”.

Y las chicas, con las mejillas arreboladas. Los hombres, aturullados
por las chicas, y las chicas en realidad son buenas e incómodas.

Te has sacado el máster en vampiros, y todas muertas de risa.

Y una de ellas incómoda, incomodísima, muerta de risa.

“Lo que estás haciendo, nadie lo entenderá”. Y ellas, mondándose. Y él, dedicando canciones y ellas muertas de risa.

Qué más da, dice una. Qué más da.

Y todo, fragante, como el jazmín, como el toque de queda. Un hombre
bueno se aturulla, y ellas saben que queda poco tiempo, vamos, que
queda poco tiempo, vamos, que un par tienen canguro y cosas mañana, y
listas, y listas de la compra. Y se ríen, una vez más. La risa es más
fuerte, más alta, más burlona.

“este no era el plan”, dice una y el hombre se deshace. Las
chicas, enternecedoras, duran lo que dura el jazmín.
Duran lo que dura él, con su farol.

Y se vuelven a reír, parecen hirientes y son buenas.

Vamos, que nos tenemos que ir,
vamos, y uno habla y nos doblamos de risa, y todas tan buenas…

2010 18

Fotografía de Ren Hang

He releído tres veces en una semana el ensayo “Off the back of a truck” de Sloaney Crosley (en el libro “How did you get this number“, Ed. Portobello). Es emocionante.

“Knowing what you can afford is useful information, even if you don’t want it. It dawns on you that this is what’s in that last nesting doll that won’t open. Somewhere in the center of all that bargaining and investing and stealing is meaning and truth and the lessons you have always known. You hope so. Because without meaning, it was all just a bunch of somebody else’s stuff”.