And do you think that love itself

casa
And do you think that love itself,
Living in such an ugly house,
Can prosper long?
We meet and part;
Our talk is all of heres and nows,
Our conduct likewise; in no act
Is any future, any past;
Under our sly, unspoken pact,
I KNOW with whom I saw you last,
But I say nothing; and you know
At six-fifteen to whom I go—
Can even love be treated so?

I KNOW, but I do not insist,
Having stealth and tact, thought not enough,
What hour your eye is on your wrist.

No wild appeal, no mild rebuff
Deflates the hour, leaves the wine flat—

Yet if YOU drop the picked-up book
To intercept my clockward look—
Tell me, can love go on like that?

Even the bored, insulted heart,
That signed so long and tight a lease,
Can BREAK it CONTRACT, slump in peace.

Edna St. Vincent Millay

Anuncios

biciudadana: cómo sería el Bicing si su diseño y gestión fueran colectivos

Efraín Foglia + Lucía Lijtmaer

Definición según Wikipedia: El Bicing es un servicio de alquiler de bicicletas públicas en la ciudad de Barcelona que se implantó en marzo de 2007, promovido por el Ayuntamiento y gestionado por la empresa Clear Channel.

 

El relato en torno a la prestación del servicio de alquiler de bicicletas promovido por el Ayuntamiento de Barcelona se ha instalado en los siguientes ejes: se trata de un servicio público, que mejora la calidad de vida de los ciudadanos, y que facilita la movilidad de los usuarios utilizando una tecnología verde y asequible para los bareloneses.

Sin embargo, el relato ha contado, a lo largo de los años, con ciertas aristas: pese a ser comunicado por la administración local cómo un éxito de implantación, el 40% de los usuarios se desvincula de su uso. Por otro lado, ha generado tensión entre el pequeño comercio, el caos viario entre los turistas que lo usan y su posterior segregación, el robo continuado de los vehículos y la constante problemática de cómo considerar su uso en el área metropolitana -los municipios colindantes a la ciudad, con las que Barcelona limita pero sin ninguna barrera física-.

Este texto propone dibujar la gestión de Bicing a partir de la experiencia de guifi.net, la red de telecomunicaciones autogestionada más grande del mundo y referente mundial por su modelo de construcción ciudadana. La propuesta pone sobre la mesa metodologías de gestión muy simples y que llevan funcionando diez años con un elevado grado de eficacia, mayoritariamente en territorio catalán.

Partimos de la base de que la bicicleta es un objeto cultural, normalizado y con transversalidad de uso (transporte, deporte, entretenimiento, etc.). Por este motivo consideramos más sencilla la construcción ciudadana de una red de bicicletas, en comparativa con la construcción de infraestructuras de telecomunicación.

En el plano más teórico, Bicing ofrece ahora un servicio positivo. Un sistema municipal de bicicletas parecería evitar problemas característicos que se padecen en ciudades como Barcelona: el robo de los vehículos privados es costumbre, la falta de espacio para aparcar (en fincas, comercios o espacio público) es la norma, y el ciudadano, además, debe hacerse cargo del mantenimiento de la bicicleta propia.

Pero, como hemos explicado al inicio, el sistema planteado contiene fallos de gran alcance en seguridad, vialidad, y relación ciudadana. Además, por la propia naturaleza del proyecto, es necesario hacer las preguntas que se están evitando desde la implantación del sistema en 2007. ¿Cuan beneficiosa es la centralización de la gestión del uso de las bicicletas por parte de la administración local?, ¿Qué efectos puede tener que dicho plan sea asignado para su explotación a una sola  empresa privada que ha sido expedientada ya por la misma administración que la contrata y no genera, pese a lo que se explica en medios de comunicación, un retorno laboral y social en condiciones? ¿Es positivo que esa empresa gestora tenga nuestros datos bancarios, más allá de su (pésima) gestión sobre ellos? ¿Qué desventajas tiene homogeneizar el tipo de bicicletas (un solo modelo) en una sociedad que requiere usos diversos?

Además de plantear estas preguntas y cuestionamientos a la gestión,  nos interesa poner el foco sobre el olvido por parte de la administración local en resolver las problemáticas que ya existían anteriormente (robos, parkings, falta de carriles bici, etc..). No debemos olvidar que las bicis ya existían en Barcelona, solo había que dar apoyo desde la administración local, facilitar su gestión en la ciudad y alumbrar aquello que no estaba resuelto. Por tanto, contar con lo que ya existe para potenciarlo.

Si resumimos el estado actual de la situación, la ciudad cuenta con dos problemas: los que ya existían con las bicicletas particulares y los que ha generado el Bicing. Todo esto a un costo de 16 millones de euros-convirtiéndolo, con diferencia, en el transporte metropolitano más subvencionado-, que seguramente serían rebajados con una red ciudadana de vehículos de propulsión humana gestionado en parte por la ciudadanía (teniendo, por tanto, en cuenta sus bicicletas, incluyendo a comercios locales, gestionando su diseño por barrios y dinámicas de transporte) y por otra parte, por la administración (en lo que respecta a infraestructuras, normativas, cuidados y protección). Atendiendo, pues, al principio de que en definitiva la ciudad se construye entre todos los actores sociales.

Propuesta de gestión del Bicing desde la experiencia de guifi.net

En la red guifi.net un nodo es la unidad mínima que ayuda a tejer la red, sumando nodos tenemos una malla ciudadana en la que se distribuyen los beneficios y las obligaciones de pertenecer a dicho proyecto. Para efectos de nuestra propuesta cambiaremos la palabra “nodo” por “bicicleta”.

Sigue leyendo

La gente que dice adiós

artesana-agujerea-piel-constelaciones-estrellas_PLYIMA20140901_0028_9                (foto de miso)

 

Pero alguien me lo dijo ayer:
Gabriela, estás en la edad de ser valiente
así que lo seré

(Gabriela Wiener)

 

Pelo la costra de la herida. No recuerdo cómo me la hice -la herida, no la costra-, y la miro, ahí, en la pantorrilla. Será que ir por la calle sin medias a finales de octubre implica, de por sí, una falta de prevención a la que el cuerpo aún no se ha acostumbrado. Pelo la costra poco a poco, consciente de que el dolor así se perpetúa. No es insoportable, solamente un poco más largo de lo necesario.

Espero a Gabriela, que vuelve hoy en un regreso triunfal, como los pretores romanos dando vueltas al circo. Gabriela saluda, metafóricamente, volviendo. Y nosotros vamos a celebrar su temporal retorno de veinticuatro horas, riendo, bebiendo, golpeándonos la espalda con las manos, como hacen en las películas fraternales americanas. Chupito de whisky y palmadita.

No recuerdo cuando me hice esta herida, y ayer él, muy lejos y muy cerca, me contó que se despierta a veces con heridas que se ha hecho en sueños.

David se va. Un largo adiós muy corto. Leo con cierta inquietud la anatomía de un desfalco cultural y anímico y me doy cuenta de que me asola algo. El terror de reconocerse en un texto. El coladero de gente, pienso, todos os escurrís entre los dedos, como le pasaba a aquel buscador de oro en plena fiebre. Después no queda nada, ni el agua.

Vamos a la fiesta y abrazamos a conocidos. Les miro como cuando miraba a mi abuela, justo antes de tomar un avión. On t’amagues, Lucía? Fa temps que no et veig enlloc. Noto el aire de suficiencia en su voz. ¿Por qué haces tantas cosas? Siempre que te veo pienso ‘cuantas cosas tiene que decir esta chica’. Noto el odio en su voz.

Aún recuerdo el texto de aquel chico de una discográfica que comenzaba: “Adiós. Esto se puso muy difícil.”, cómo me sorprendió, tan certero, tan triste, tan evidente en una renuncia necesaria. Se puso muy difícil. Y los que no se van, ¿por qué miran hacia otro lado? ¿De quien es la culpa de un exilio? ¿De quien es la culpa, sino nuestra, si la fiesta es cada vez más aburrida?

Clara me habla de las constelaciones de afectos, y pienso que me gustaría que la gente, en vez de hablar de afectos, hablara de amor. Nadie dice “siento mucho afecto por ti” cuando quiere decir “te quiero”.

Sobre mi piel, escondida en el antebrazo, hay una constelación de amores, en una línea que hormiguea y que me susurra qué debo hacer. Siempre aparece alguien justo antes de dar un salto. Le mando a A. una foto en la que aparecemos juntos justo cuando I. me escribe desde un piso chicano en América. L. me dice al oído “marxaria a on fos”, él, que está de exilio interior en Sant Andreu. Y en México han desaparecido 45 personas. Cómo desaparecen 45 personas de un plumazo, pienso, mientras en la televisión aparece la noticia de las niñas nigerianas, se ve que han liberado a tres. ¿Quién se acordaba ya de las niñas? Dónde irá la memoria de las niñas muertas, pienso.

Me escribe alguien una lista de reproches y en mi cabeza le entrego todo lo que me pide. Pero no se lo digo. No habrá paz para quien no duerme tranquilo. Soñarás siempre con géisers de hiel, vaticino, y recuerdo el “Viento Entero” de Octavio Paz que me regaló Efraín. Hemos dejado atrás la ira, pienso y olvido. Arranco la costra del tirón y sale una gotita de sangre. Tendré una cicatriz en la pantorrilla para siempre y una constelación de amores en el antebrazo, pienso.

Y entonces doy el salto.

(publicado en Nativa, noviembre 2014)

Sonnet V

Jo Ann Callis - Morphe #1 (Bat Wings), 1975.
 

If I should learn, in some quite casual way, 
That you were gone, not to return again– 
Read from the back-page of a paper, say, 
Held by a neighbor in a subway train, 
How at the corner of this avenue 
And such a street (so are the papers filled) 
A hurrying man–who happened to be you– 
At noon to-day had happened to be killed, 
I should not cry aloud–I could not cry 
Aloud, or wring my hands in such a place– 
I should but watch the station lights rush by 
With a more careful interest on my face, 
Or raise my eyes and read with greater care 
Where to store furs and how to treat the hair. 

Edna St. Vincent Millay

 

 

ceniza

9014_Anke_having_smoke

¿te acuerdas de restregar olivas contra la piel? yo lo había olvidado, jugo verde entre las yemas verdes, olor a viento, hasta las uñas se tiñen de verde por el perfume. mi cara frente al sol, las mejillas arreboladas, frente al mundo, seis pisos, seis pisos y después el suelo, te acuerdas cuando no era un barranco, veo mi cara devolviéndote una sonrisa, yo siempre frente al barranco, detrás no había nada, yo en mangas de camiseta de algodón y tejanos, íbamos a comprar carbón, yo y una lista de cosas por hacer, comprar plantas, hervir mejillones, comprar plantas, abajo los niños, comprar plantas, ahí abajo están los niños y yo no me caía seis pisos abajo, yo me acuerdo de las olivas verdes y de susurrarte sobre los géiseres de sangre y tú de qué te acuerdas

Abril, 2014

image026 (1)

 

Uno

Antes del día uno hay un día cero, todos lo sabemos, pero el día cero es tan enorme, tan palpable, que no debe ser nombrado, así que: día uno.

“Los acontecimientos (son como polvo): atraviesan la historia como exhalaciones sucesivas. Tan pronto se vislumbran sus resplandores, la noche los absorbe”, Fernand Braudel.

Dos

Hace muchos años cuando todo esto era otra cosa, en 1995, salió el número 14 de Naufraguito: “Abril, mes cruel”.

El polvo de galaxias peinado por el viento, nuestros huesos desnudos, todo ahí, en ese 1995, abril.

Tres

“El entierro de los muertos”, el poema de TS Eliot que abre La tierra baldía habla del dolor que conlleva volver a sentir después de una hecatombe. El olor de la esperanza, la planta que vuelve a la vida después de la nieve.

Que nadie tome esto como una metáfora de los brotes verdes.

Cuatro

Me regalaron un espejo que metí en un armario para no ver una imagen deformada. No lo tiré.

Cinco

Mientras todo lo atroz pasaba, A le pedía a B que fueran a tomar algo, hablaban de canciones y se enamoraban. Cómo podía pasar todo eso. Cómo podía haber caléndulas en flor, un manto de algas en el mar de Irlanda, cómo nacían niños, cómo chocaban planetas, cómo era posible todo eso en medio de tantas tragedias.

Seis

Rubén Martínez me pasa un texto de Richard Rorty. En las páginas 33-34 del texto, se cita a TS Eliot y el bien cristiano. Después aparece el núcleo de la argumentación del texto:  “[es necesario] asumir que lo que más te importa en el mundo es algo que bien puede ser que nunca importe demasiado a la mayoría de la gente. Tu equivalente de mis orquídeas siempre puede parecer extraño o idiosincrático a prácticamente todos los demás. Pero esta no es razón para avergonzarse”.

Siete

Una de mis frases favoritas es de Jenny Holzer: “He estado ahorrando mientras tú gastabas”. Me gusta decirla y recordarla sabiendo que no es literal.

Ocho

Pero la gente olvida a menudo el poema Miércoles de Ceniza, de TS Eliot, tras su conversión al anglicanismo. Allí habla de la aridez ante la falta de fe y su lucha por recuperar el entusiasmo:

y porque sé que no conoceré
la única veraz potencia transitoria
puesto que he de beber, ahí,
donde florecen los árboles y las vertientes fluyen,
porque otra vez no hay nada.
Porque yo sé que el tiempo es siempre tiempo
y que el lugar es siempre y solamente un lugar
y que lo que es actual lo es sólo en cierto tiempo
y para un solo lugar
me alegro que sean así las cosas
y renuncio

Nueve

Me prestaron un libro de Albert Balasch que tiene los mismos ecos

Vosaltres
Anàveu carregats de llavors negres
D’on vau tornar que no vau veure?
D’on vau tornar?

Diez

Pedí prestado ese libro intentando ver si probaba el llamado “Efecto Ben Franklin”, que me explicó Daniel López Valle: según un experimento seguido por Franklin, una persona que ha hecho un favor a alguien, es más probable que sienta más empatía por esa persona que si hubiera recibido un favor de ésta.

 

* * *

 

¿Qué demuestra todo esto? Nada. Pero siguiendo la idea inicial de Braudel, los acontecimientos no son nada sin aquello que los une. Puro fuego fatuo, anécdotas en el camino. Somos todo lo que somos, ese éter, ese líquido amniótico, somos todo esto y más.

Ya volvemos a la ribera de la risa, amor. Ya volvemos. Espéranos, esperadnos todos. Volvemos con el canto, volvemos cargados de lo que hemos construido en todo este tiempo. Míralos, a aquellos que no sufrieron la nieve, tan distintos. Míralos, a ellos no se les descongelan las hojas. La brecha nos unió, nos hizo fuertes. Nosotros, los de ahora. Nosotros queríamos un himno que nos hiciera fuertes,

¿Acaso no nos ves, agazapados, dispuestos a reírnos? Yo sí.

¿Acaso no ves el puño abierto, la cantera, la frivolidad asomando? Danos, por favor, el derecho a la frivolidad, devolvednos la risa, la ribera de esa risa. Estamos cansados de estar tristes y preocupados. Ya volvemos a bailar, espérame en la ribera de esa risa. Que no te moleste la carcajada, no dejes que te moleste, recuperemos la oportunidad de volver a decir que lo que importa es la risa.

Dádnoslo todo aquí, en la hora de nuestra vida.
Dádnoslo todo aquí, es la hora de nuestra vida.

 

(publicado originalmente en Nativa)

Hola, Margaret Cho

En La Casa Encendida dicen:

 

En esta ocasión la invitada, Silvia Nanclares, nos hablará de sitcoms, los noventa y chicas en la ficción. ¿Puede ser la protagonista de una serie una supermujer o solamente una zombi en tacones? ¿Cómo sobrevivir a una dieta de kiwis? Un debate a partir del stand-up de la humorista Margaret Cho, con aportaciones de la propia Silvia Nanclares. Moratalaz, autoficción y cuñaos junto al humor más descarnado.

 

Y Cho, por lo que pueda pasar, avisa:

 

Más información aquí! http://www.lacasaencendida.es/es/eventos/princesas-y-darth-vaders-sesion-silvia-nanclares-3225